Debate lectura Jordi Adell
Voy a intentar que esta vez mis reflexiones no escuezan a nadie, más que nada porque mi intención nunca ha sido criticar sino proponer. Es cierto que en el famoso debate de la semana pasada me equivoqué en el tono. En la medida en que me lo permitan mis neuronas no volverá a ocurrir. Todos y cada uno de nosotros, profesores y alumnos, hacemos las cosas lo mejor que podemos. No creo que haya nadie que merezca una crítica encendida por parte de nadie. A mí me falta muchas veces un par de kilos de diplomacia y es algo en lo que ya estoy trabajando. Y dado que todos tenemos nuestro corazoncito y a nadie nos gusta que pongan nuestro trabajo en tela de juicio, y mucho menos en un foro público, pido disculpas a todo aquel que se haya podido sentir ofendido por alguna de las cosas que dije en el debate.
Siguiendo con esta nueva línea de proponer en lugar de criticar, dos cosas.
Como bien apuntó Alejandro Pareja quizá más que un debate lo de la semana pasada fue un listado de monólogos. Quizá hubiera sido mejor proponer un espacio máximo por cada intervención en el debate (¿cinco, seis líneas?) porque, como apuntaban otros compañeros, al final llevaba más tiempo leer la participación de todos que el propio artículo, que tampoco se leía en dos minutos.
Siempre digo que Moodle parece no haber evolucionado desde 2001 pero aún así tiene cosas buenas. Las entradas en el debate me llegaban al correo sin tener que ir a UIB Digital ni meter contraseñas, así que podía leer lo que se iba comentando desde el móvil, lo cual es de agradecer. Pude leer todo lo que se decía en el momento en que se decía. Ni me perdí nada ni se me hizo pesado. De hecho me encantó ver lo bien que se expresa todo el mundo. Somos una clase genial. :) Pero como decía antes, quizá para futuros debates sea conveniente que nos pongan unas normas para que todos sepamos a qué atenernos y hagamos un debate de verdad, no un libro de visitas.
Reflexión sobre los talleres
Comienzo mi reflexión sobre los dos últimos talleres recordando una conversación que tuve ayer en el parking de la UIB con un compañero de clase. Le comenté que me faltaban las reflexiones de los dos últimos talleres y para mi sorpresa me dijo que no debería perder el tiempo haciendo tutoriales, que aproveche la energía y el tiempo en hacer cosas que vayan a ganar nota (no fueron las palabras exactas pero esa era la idea subyacente). En aquel momento no reaccioné pero no he dejado de pensar en ello desde entonces.
Tengo en gran estima a este compañero pero creo que o bien lo entendí mal o los tres años en la Universidad le han hecho olvidar que está trabajando para ser profesor. La verdad es que no sé desde qué punto de vista fue lógico aconsejarme que debería dejar de hacer los tutoriales. Aún estoy flipando en colores. Bueno, está visto que lo de la diplomacia no es lo mío ni lo será nunca.
A lo que voy. No sé cómo se le pudo ocurrir en primer lugar que hacer tutoriales para esclarecer el uso de los programas que utilizamos no sería recompensado con nota. Pero en el caso de que no lo fuera me da exactamente igual. Creo que es importante que nos ayudemos los unos a los otros, y ojalá fuéramos todos los que compartiéramos, no sólo lo que hemos hecho para el taller, sino cómo lo hemos hecho.
Esta conversación me hizo reflexionar sobre nuestro sistema educativo, sobre lo que premia y lo que no, y sobre las ideas que la Universidad parece ir metiendo en las cabecitas pensantes de los que pasamos por ella.
En los dos últimos talleres hemos aprendido a retocar imágenes y a hacer composiciones con capas en el Gimp, y a grabar y editar audio con el Audacity, dos herramientas que a priori no son todo lo fáciles de usar que deberían, pero que son gratis. Está de más que ahora exponga la importancia de saber manejarnos con las TICS y el beneficio que podremos obtener de ellas cuando trabajemos en el aula en un futuro (esperemos que no muy lejano), así que centraré mis reflexiones (como siempre) en el aquí y el ahora.
En clase, tanto en el primer curso que hicimos de TIC como en el actual, he escuchado varias veces la historieta de la escuela que recibe las pizarras digitales, pizarras que al final se quedan en un rincón de la clase porque nadie ha enseñado a los profesores a usarlas. Bueno, desde mi punto de vista los profesores de esa escuela deberían ser en ese caso un poquito más autodidactas y buscarse en internet la información necesaria para ponerlas en marcha. Algo parecido nos pasa con los MACs. Por una vez resulta que tenemos en clase una colección de MACs casi de última generación, con un sistema operativo súper estable, que no da dolores de cabeza, ni hay que andar limpiando de mierda cada semana, ni se cuelgan, ni tienen virus... y ahí los tenemos, muertos de asco, porque como la gente está acostumbrada a usar windows, sigamos usando windows en casa. La excusa suele ser que los MACs son muy caros y que de todas formas en el colegio en el cual acabemos no tendrán MACs. Pero qué curioso que en la Universidad pública en la que estás estudiando sí los tengan.
Este curso (y el anterior de TIC) debería haber empezado con un taller sobre MAC, porque lo que hay que explicar sobre ellos se explica en media hora. Aún hay gente en clase que no sabe que en el MAC la barra de menús es fija, y es la misma para todo, y que según qué programa tengas en primera línea, la barra de arriba mostrará unas opciones u otras. Sin un taller previo sobre el uso del MAC hemos conseguido que en el resto de talleres perdamos un tiempo precioso. Ojo, cuando digo TALLER me refiero a un TALLER de verdad, uno donde el profe ponga un power o lo que se le antoje pero que muestre el funcionamiento de algo concreto, un TALLER donde se enseñe al alumnado las nociones que necesita para sacar partido al mac, al gimp, al audacity y a lo que haga falta. Se sigue haciendo imprescindible que el alumno tenga algo de lo que partir, porque como apuntaba ayer en clase otro compañero, estamos solos. Seguimos solos. Y como siga así el curso acabaremos esta asignatura más solos que la una.
Evidentemente en cuanto tenga un poco de tiempo haré un tutorial con las cuatro cosas que a mí me parece que hay que saber sobre los MACs pero eso no quita que en cierta forma, como me recordaría el compañero del que hablaba antes, el del parking, ese no sea mi trabajo (cosa que dudo) ni me subirá la nota (cosa por ver). Pero como nadie allá arriba en las alturas lo está haciendo, lo haré yo. Y me seguiré quejando porque, oye, para eso nos habrán pedido que hagamos reflexiones personales.
Esta asignatura, como tantas otras en nuestra querida Universidad, está, no mal planteada, sino lo siguiente. No sé de quién es la culpa ni me importa. Lo que sí sé es que ya va siendo hora de que quien deba hacerlo se ponga las pilas y nosotros dejemos de ser sufridores pasivos, también nos las pongamos y empecemos a exigir una educación de calidad.
Que se puede hacer mejor.
Esta asignatura, como tantas otras en nuestra querida Universidad, está, no mal planteada, sino lo siguiente. No sé de quién es la culpa ni me importa. Lo que sí sé es que ya va siendo hora de que quien deba hacerlo se ponga las pilas y nosotros dejemos de ser sufridores pasivos, también nos las pongamos y empecemos a exigir una educación de calidad.
Que se puede hacer mejor.
Que no es tan difícil.
Mmm, he estado pensando y creo que en el primer curso de TICs, el que hicimos hace dos años, el profe que teníamos, Juan Moreno, si nos explicó los rudimentos del MAC, de hecho acabo de acordarme que solía decirnos que nos acostumbráramos a usar atajos de teclado, que ahorraban mogollón de tiempo xD En fin. Por cierto, que acabo de releer mi entrada y me parece que estoy apagando fuegos con ayuda de hogueras :( A ver si me sigo mirando lo de la diplomacia porque me cuesta, me cuesta.
ResponderEliminar